5 productos y servicios TI de los que no podemos disfrutar en Europa

Lyft

Lyft es una aplicación similar a Uber. Es una red de transporte privado que a través de una app pone en contacto a viajeros con conductores registrados en el servicio. Lyft es fácilmente reconocible por su marca comercial, un brillante bigote rosa. Pero mientras Uber está volcado en su expansión mundial, Lyft todavía no ha salido de Estados Unidos.

Hulu

Hulu es un servicio de streaming de los programas, series, películas.., de la 21st Century Fox para Time Warner y NBC. Pero sólo está disponible en los EE.UU. ¿Por qué? Porque no tiene los derechos para poder reproducir sus contenidos fuera de Estados Unidos.

Un Samsung Galaxy S7 más potente

Samsung está incorporando diferentes procesadores en su nuevo smartphone estrella dependiendo de la región donde se vaya a vender. En gran parte del mundo, viene con el Snapdragon 820 (más potente que el procesador A9 de los iPhone 6s, por ejemplo), pero en Europa, el nuevo S7 viene equipado con un Exynos 8890, que es inferior al A9. No está claro por qué Samsung ha optado por el procesador más débil para el usuario europeo.

Pandora

No, no la marca de pulseras. Pandora es un servicio muy popular de radio online, con 80 millones de usuarios activos. Pero si vives en Europa y lo quieres probar, no vas a tener oportunidad. Sólo funciona en los EE.UU., Australia y Nueva Zelanda debido a lo de siempre, las restricciones de licencia.

Amazon Echo

Echo es un altavoz y asistente digital creado por Amazon. Usando tan sólo tu voz, puedes utilizarlo para indicarle que reproduzca música, que te lea audiolibros o las noticias, que te diga cómo está el tráfico, o el tiempo, y lo más interesante para y con más juego de cara al futuro negocio, controlar aparatos conectados a Internet. Esto sólo entre otras muchas cosas. Pero no podrás disfrutar nada de todo esto si vives en Europa. De momento, Amazon sólo lo vende en Estados Unidos.

Cosas de vivir en la vieja Europa…

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Netflix ya es 100% cloud con servicio basado en la nube de su competidor: Amazon

Netflix anunciaba el jueves que después de una transición que arrancó en 2008, en enero ha culminado este proceso y ha migrado todo su negocio de streaming a la nube. Netflix ha pasado a ser una empresa 100% cloud.

(Realmente, más bien 98%, porque su negocio tradicional de alquiler de DVDs sigue estando basado en un CPD propio tradicional… Pero bueno… No me estropeen el titular. Aunque parezca mentira, en pleno 2016, Netflix aún tiene 4,5 millones de usuarios en el servicio de préstamo de DVDs)

Es interesante ver cuál fue el motivo que le hizo a Netflix plantearse la migración de un entorno propio al entorno cloud: cuando en agosto de 2008 sufrieron una corrupción en su base de datos principal y durante tres días no pudieron enviar el DVD a sus clientes. Fue entonces cuando se dieron cuenta de que tenían que alejarse de los puntos únicos de fallo, como bases de datos relacionales alojadas en su CPD, e evolucionar hacia sistemas altamente fiables, escalables, y distribuidos… en la nube.

En la nube de Amazon, para ser exactos.

Merece la pena la lectura del post en el blog de Netflix. Es un buen resumen de las bondades de un servicio cloud, aplicado a un caso real: Netflix ha multiplicado por 8 el número de suscriptores de su servicio desde 2008 a esta parte, necesitaban poder evolucionar con rapidez, incorporar nuevas funciones que requerían muchos recursos e incorporar grandes volúmenes de datos. “Simplemente, no nos daba tiempo ni a enrackar servidores lo suficientemente deprisa”. No es de extrañar. Netflix representa a día de hoy el 40% del ancho de banda total de Internet, por delante de YouTube, que representa el 15%, y Facebook, que representa el 2,7%. Sin la elasticidad de la nube es imposible responder a estas necesidades y mucho menos agregar miles de servidores virtuales y petabytes de almacenamiento en cuestión de minutos.

Casi todo son ventajas, pero siempre hay algún inconveniente. Netflix ahora es completamente dependiente de Amazon, y eso puede suponer problemas, como sucedió el pasado mes de septiembre, cuando un problema técnico en la base de datos de AWS causó una interrupción temporal del streaming de Netflix para algunos clientes, o problemas de fallos eléctricos, como en la Navidad de 2012, que Netflix reconoció y por el que se disculpó. En cualquier caso -y no sólo para Amazon, sino para la mayoría de los grandes proveedores cloud-  la disponibilidad del servicio se garantiza al 99,99%, lo que significa que el servicio sólo estará caído durante menos de 53 minutos por año, en el peor de los casos.

Netflix no ha revelado cuál es el coste del servicio con Amazon. Tan sólo dicen que en 2016 van a gastar más de 800 millones de dólares en tecnología y desarrollos, pro encima de los 651 millones que invirtieron en 2015. Según su último informe de resultados, Netflix gasta menos en la tecnología que lo hace en la comercialización, por poner una referencia.

Por otro lado, es curioso que Amazon sea el soporte de Netflix. Los dos compiten en el ámbito del streaming de series y películas, como se vio en la última gala de los Globe Awards, y sin embargo, se necesitan mutuamente. Una reedición de otros casos similares, como la relación de amor-odio entre Samsung y Apple, donde el uno pugna por vender más terminales que el otro, pero el uno (Samsung) obtiene unos resultados económicos espectaculares gracias a la explosión de ventas del otro (Apple y las ventas de los terminales iPhone 6s y 6s Plus, que llevan incorporado un chip que fabrica Samsung). ¿Cooperación competitiva, llamaban a esto? ¿Coompetición? Paradojas de las TI.
Vía Netflix

 

Amazon sigue avanzando en su expansión internacional

Mientras algunas empresas se están desprendiendo de sus centros de proceso de datos –las telcos, como decíamos hace unos días-, otras empresas siguen haciendo crecer a pasos agigantados su infraestructura cloud propia. Como Amazon.

La última parada de la gira mundial de AWS es Montreal y Canadá, según anunció ayer la compañía.Se añade así una nueva región en su área natural de influencia (Norteamérica), como punto de partida para el resto de expansión internacional de Amazon prevista para este 2016, que incluirá nuevas regiones AWS para China, India, Ohio y el Reino Unido. AWS ya cuenta con 32 zonas de disponibilidad en 12 regiones.

El resto de proveedores cloud se están expandiendo a nivel internacional también, no pueden quedarse atrás. Microsoft ya tiene 22 regiones de todo el mundo, y planea añadir dos regiones en Canadá y Alemania, más otra en Reino Unido.

AWS y Azure tienen diferentes definiciones de “regiones”. Una región AWS tiene al menos dos centros de datos o “zonas de disponibilidad“, permitiendo a sus clientes modelar su arquitectura de sistemas de alta disponibilidad en una sola región. Microsoft no garantiza la disponibilidad de varios centros de datos en cada región.

La expansión global de centros de datos no es ninguna sorpresa para estos proveedores de IaaS. Su rápido crecimiento requiere regiones del centro de datos cerca de los clientes. Esto unido a las cada vez más estrictas leyes de privacidad de datos de los gobiernos nacionales son los factores desencadenantes de la aceleración de su expansión geográfica mundial.

 

Vía Amazon

 

Netflix se lleva la fama y Amazon los Globos de Oro, pero el ganador es el streaming

A pesar de superar a todas las demás cadenas de televisión para las nominaciones a los premios de los Globos de Oro -llegaba a la ceremonia con 8 nominaciones por Orange is the New Black” (2), “Narcos” (2), “House of Cards” (1), “Master of None (1),” “Bloodline” (1), y “Grace and Frankie” (1)-, Netflix se fue con las manos vacías. Se llevó el gato al agua su más fiero rival, Amazon, que se llevó dos globos de oro por su serie “Mozart in the jungle” y mejor actor (Gael Garcia Bernal), y destronando a “Transparent”, también de Amazon).

Netflix también fue noticia por ser el primer streamer en ganar una nominación para un largometraje, Idris Elba y “Beasts of No Nation“. Pero también perdió frente a Sylvester Stallone en Creed”. Nueve nominaciones perdidas.

Pero si alguien ha ganado claramente en esta edición de los Globos de Oro han sido los servicios de streaming frente a las cadenas de televisión tradicionales. Ha sido la primera vez en los últimos 10 años que HBO no es la cadena con más nominaciones (sólo ha sido nominado por “Veep”, “Silicon Valley” y “Juego de Tronos”). ABC, FOX y PBS, sólo han recibido cuatro nominaciones, y CBS, sólo una.

El interés se desplaza hacia los streamers, un buen augurio para Amazon y Netflix en su intento de atraer a los mejores talentos de la industria de cine y TV para desarrollar nuevos programas para sus plataformas, la clave para seguir aumentando su número de usuarios en todo el mundo.

 

Vía The Next Web

Mucho dron, pero Amazon para ser feliz lo que quiere es un camión

Amazon está empezando a construir su propia flota de camiones, y quiere tenerla lista para la Navidad. Según leemos en Re/code, Amazon ha comprado varios miles de trailers para distribuir la carga entre los diferentes almacenes de Amazon y los centros de envío.

No es casual que esta compra se produzca en este momento. Gigantes del transporte y la logística como UPS o FedEx esperan una temporada de envíos navideños especialmente intensa, a medida que cada más consumidores optan por comprar sus regalos en las tiendas online en vez de en las tiendas de la calle. Y como ya sabemos, para que el retail online siga creciendo y cosechando éxitos, la logística y la entrega en un tiempo cada vez menor juega un papel fundamental.

Amazon ha sido particularmente agresiva en la búsqueda de formas de ampliar su distribución y plataforma logística en este último año. Aparte del plan de la compañía de utilizar aviones no tripulados para entregar los paquetes (conocíamos Amazon Prime Air hace apenas una semana), también están experimentando con la entrega a domicilio estilo Instacart.

Los drones y gigeconomy serán la logísitica del futuro. Pero como aún están verdes y hay que llevar los regalos de Navidad a sus clientes de aquí a dos semanas, vuelta a los clásicos: camiones, miles de camiones.

Vía Re/code

Los fundadores de Microsoft, Facebook, Linkedin, Alibaba y Amazon se unen para invertir en tecnologías “verdes”

Bill Gates y un grupo de inversores privados de élite – incluyendo a Mark Zuckerberg, cofundador de Facebook, Jack Ma, cofundador de Alibaba, Jeff Bezos, fundador de Amazon, Reid Hoffman, cofundandor de LinkedIn, y Marc Benioff, fundador de Salesforce, entre otros– anunciaron ayer el lanzamiento de Breakthrough Energy Coalition.

Gates afirma que las nuevas investigaciones de miles de millones de dólares en energías limpias y la iniciativa de desarrollo “ayudará a las empresas a llevar la innovación sobre energías limpias del laboratorio al mercado.Aquí se pueden encontrar las principales líneas de la iniciativa, pero, resumiendo, su foco se va a centrar “en investigar y proveer fuentes de energía de forma global, fiable, asequible y no produzca carbono“.

El lanzamiento se hizo coincidir con el día de apertura de la cumbre sobre cambio climático que la ONU está celebrando en París.

Las empresas del sector tecnológico se están uniendo cada vez más el debate sobre la energía limpia. Apple, por ejemplo, anunció en octubre que sus operaciones globales en un 87% están impulsadas por las energías renovables. Puede ser un rayo de esperanza que los gigantes IT se unan a la ONU y a los gobiernos para apoyarles en la investigación de nuevas fuentes de energía para salvar el mundo (un motto muy de Silicon Valley). Como se dice en su declaración de principios, hay que forzar el sistema, dentro de los ciclos normales y por sí solo el sistema no va a cambiar. Lo daremos por bueno (como diría Mulder, I want to believe). Otras veces, por ejemplo cuando Zuckerberg dice querer llevar internet al mundo entero altruistamente en aras de la conectividad mundial  como derecho inalienable y factor esecial del desarrollo del ser humano -a través de Facebook, claro-, me hace sospechar un poco sobre la nobleza de sus propósitos.

 

Vía Gates Notes

 

Google reunifica su negocio cloud para (intentar) batir a Amazon y Microsoft

Hay muchas cosas que Google sabe hacer, pero hay algo que no sabe manejar: no ser el número uno. Esto es lo que sucede en el mundo de la cloud: que está muy por detrás. El gigante de las búsquedas ha jugado con diferentes productos de la empresa para el año, su éxito ha sido limitado, y no ha encontrado la forma de enfrentarse a la feroz competencia de Microsoft y Amazon.

Para intentar reconducir el rumbo, y siguiendo con la idea de unificar empresas bajo marcas más globales, al igual que recogieron el ecosistema de Google bajo el paraguas de Alphabet, la compañía anunció el jueves que condensa la totalidad de sus servicios de Internet basados en la nube – incluyendo Google for Work, Cloud Platform, y Google Apps bajo una sola empresa.

Aún no se ha dado a conocer el nombre de la empresa, supongo que le estarán buscando un nombre que encaje concepto, naming, branding, con letra disponible del alfabeto/Alphabet y no tenga dominio ni usuario en Twitter registrados 🙂

Sundar Pichai, CEO de Google, quiere que “Este nuevo negocio reuna producto, ingeniería, marketing y ventas y nos permita operar en una forma mucho más integrada y coordinada“. Para lograrlo y para pilotar toda esta reestructuración, han fichado a Diane Greene, fundadora de VMWare y una de las expertas de computación en la nube más respetadas de Sillicon Valley.

Greene llega en el momento en el que Google parece estar dándolo un giro a su enfoque cloud, tanto en el ámbito de la infraestructura como el de las aplicaciones. En la parte de aplicaciones, hace tres años la meta de Google Apps era demostrar que sus herramientas basadas en la nube y ejecutándose desde un navegador podían batir a la suite Microsoft Office con sus procesadores de texto y hojas de cálculo basadas en PC. Ahora que Microsoft Office ha conseguido salir victorioso con Office 365, que funciona tanto como una versión on-premise como en la nube, el enfoque de Google Apps se ha visto obligado a cambiar. Aunque Google For Work está presente en el 60% de las mayores empresas norteamericanas, ahora intenta enfocarse en las empresas pequeñas.

En el mundo de las apps, Google está explorando nuevos conceptos, como es el streaming de apps, un nuevo método para que los usuarios accedan a contenido de forma rápida, sin hay instalaciones ni procesos intermedios, y sin gastar espacio en tu dispositivo para la app, que abriría un nuevo mundo de posibilidades para usuarios, ampliaría las capacidades para los anunciantes que quieran que los usuarios tengan una mejor experiencia que la web móvil, y crearía un nuevo método de distribución para aplicaciones.

En la parte de las infraestructuras, la competencia entre los tres gigantes de la nube Amazon Web Services (AWS), Cloud Platform Google (GCP), y Microsoft Azure– viene de lejos. Mientras AWS tiene una ventaja significativa sobre los otros, Google y Microsoft están a día de hoy lejos de poder alcanzar a Amazon. Los tres tienen el poder, el dinero, la tecnología y el marketing para atraer a los clientes particulares y empresariales, y es de esperar que los precios sigan cayendo y nuevas funcionalidades sigan apareciendo. Esto, unido a una sensata estrategia -la que persigue tanto Google con la incorporación de Greene como Microsoft con el cambio de paradigma que impulsa Nadella- intensificarán la batalla, a la que se puede unir un cuarto combatiente: Alibaba con AliCloud.

Le quedan muchos capítulos a la guerra por la corona de la nube pública…

 

Vía Google For Work Blog