Por qué los gobiernos deben invertir en innovación

La innovación es la razón por la que nuestras vidas han mejorado a lo largo del siglo pasado. Desde la electricidad a los coches o los aviones, pasando por los inmensos avances en medicina, en tecnologías de la información y comunicación, la innovación es lo que ha hecho que el mundo sea mejor.

El liderazgo político puede hacer, y mucho, por acelerar la innovación. Es habitual asumir que los grandes cambios y las grandes revoluciones tecnológicas provienen exclusivamente del sector privado. No es así. La innovación comienza con el apoyo de los gobiernos a los laboratorios de investigación y universidades que trabajan en generar nuevas vías de conocimiento y en formar a las personas que crearán los conceptos y las empresas que cambiarán el mundo. Las inversiones del sector público son la semilla para que florezca las ideas del sector privado.

Es obvio. Pero parece que hay que seguir recordándolo: la inversión en I+D de España sobre el producto interior bruto (PIB) en 2015 fue del 1,24 % frente a la media del 2,01 % de la Unión Europea. Mientras esta tendencia no cambie, habrá que seguir repitiéndolo.

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