De las personas a los coches. El futuro de la conectividad.

 

Conocíamos ayer las previsiones para el 2016 de Mary Meeker, una de las analistas más reputadas en Silicon Valley. Una de sus primeras impresiones no es, en principio, positiva. Internet ha dejado de crecer. El uso del móvil se frena. Solo hay un mercado donde esto no ocurre: India, que ya es el segundo mercado por navegantes, solo por detrás de China y por encima de Estados Unidos. “El crecimiento de la población se frena. El crecimiento se frena, menos margen para crecer. Ya no habrá más crecimiento fácil, pero a cambio podemos celebrar que crece la conectividad”.

Esta es quizá la clave. Se ha terminado el mercado de las personas, pero es incipiente el mercado de las cosas. Como muestra, este botón: el último informe de Chetan Sharma sobre el mercado móvil en Estados Unidos en el primer trimestre de 2016. Como se puede ver en el diagrama que ilustra la entrada del post, en este trimestre en EE.UU se dieron más altas de líneas móviles de datos en coches que en teléfonos y la suma de teléfonos y tablets apenas apenas llegó al 53% de altas mientras el resto fue a coches y conexiones machine-to-machine. Ya hay alguna operadora que lo está viendo más claramente que el resto y está apostando por ello: AT&T, que ya cuenta con 8 millones de coches conectados a su red móvil, más que el resto de las operadoras de su competencia juntas, y es probablemente la operadora que más coches tiene conectados a una red móvil a nivel mundial.

Otro dato: los dispositivos móviles conectados (que no son teléfonos) representaron casi el 69% de la red de las nuevas líneas dadas de alta en el Q1 de 2016. Es decir, que aunque el negocio de los smartphones aún tiene mucha vida por delante, todo parece apuntar a que todavía hay mucho espacio para el negocio móvil, y que los visionarios del IoT no andan desencaminados cuando afirman que las conexiones industriales serán una parte fundamental en el avance del mercado de la conectividad.

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