“4 operadores móviles” ya no son la clave para un perfecto mercado en competencia

Parece que para las autoridades europeas, el 4 es el número áureo. Cuatro han de ser los operadores móviles que estén en funcionamiento en cada país para asegurarse que haya un perfecto mercado en competencia. Los reguladores europeos están convencidos de que las fusiones entre los numerosas operadores actuales desembocará en el aumento de los precios para millones de clientes si permiten que el número de operadores en cada país se reduzca de cuatro a tres. Ya bloquearon en Dinamarca la fusión entre TeliaSonera y Telenor, y ahora está en debate el Reino Unido, con la potencial fusión entre O2 y Three.

Sin embargo, numerosos informes apuntan a que los organismos de control en Gran Bretaña y Bruselas ignoran la realidad del mercado de las telecomunicaciones de hoy en día. Según los analistas de Morningstar, los reguladores están obsesionados con mantener el “número mágico” de los cuatro operadores de red en un país como si esto fuera la solución también mágica para mantener a raya los precios, pero los datos apuntan en la dirección contraria. Por una razón muy simple: las compañías de móviles están ansiosas por adquirir escala y volumen a nivel europeo para así poder defenderse de la caída de precios de voz y datos. Cómo competir si no en un mercado donde hay más de 80 operadoras, frente las 3 grandes que existen en Estados Unidos, las dos que hay en China o las dos de Japón.

Sharon White, presidenta ejecutiva de Ofcom, insistía hace poco en un artículo escrito para el Financial Times en que “cuatro redes promueven una sana competencia” y afirmaba que los precios son más bajos en los mercados con cuatro operadores. Como respuesta, Morningstar argumenta que otra posibilidad en un mercado bloqueado en 4 operadores es que uno de los operadores con la suficiente capacidad económica podría reducir agresivamente los precios para ganar cuota de mercado, exprimiendo los márgenes de sus rivales que tendrían que seguirles en la carrera de precios a la baja, llevarles prácticamente a la quiebra, y cuando los rivales estén arruinados y sin capacidad de reacción, aumentar de nuevo las tarifas. Y seguiría habiendo 4 operadoras, una dominante y tres desfondadas. Three, por ejemplo, tendría que haber sido rescatada. Se hubiera hundido irremediablemente si no hubiera sido por la aportación de su multimillonario accionista Li Ka-Shing.

Ya comentamos tiempo atrás que Israel estaba analizando esta situación y estaba constatando que la excesiva fragmentación del mercado móvil israelí está socavando su capacidad competitiva como sociedad y como país.

Analistas versus reguladores. Hagan sus apuestas.

 

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