Transformación digital también en política: inteligencia artificial para escribir discursos

Pocos políticos escriben sus propios discursos. Habitualmente, suelen contar con unos cuantos negroslos ghost writers o logógrafos-, personas de confianza de sus gabinetes de comunicación del partido que son los encargados de escribir argumentarios para ellos. ¿Podría un algoritmo de inteligencia artificial hacer este trabajo? La respuesta es que sí.

Cuando se trata de discursos políticos, los discursos realmente épicos, inspiradores, de esos que marcan un hito y quedan para la historia, son muy pocos. Pero los discursos políticos ordinarios, de esos que escuchamos a diario, abundan. Y aquí no hay sorpresa: estos discursos cotidianos son notablemente similares. Tienden a seguir un formato estándar, repetir argumentos similares, e incluso utilizar las mismas frases para indicar una afiliación política o para reforzar ciertas opiniones. Hay un patrón perfectamente definible, por tanto, se puede pautar y reproducir.

Esto es lo que ha hecho el investigador Valentin Kassarnig en la Universidad de Massachutsetts, que ha creado un desarrollo de inteligencia artificial que ha aprendido a escribir discursos políticos que son muy similares a los discursos reales. Para ello ha creado una base de datos con casi 4.000 segmentos de discursos políticos extraídos de 53 debates del Congreso estadounidense. Cada discurso se compone de unas 50.000 frases con una media de 23 palabras cada una. Kassarnig además ha separado los discursos por partidos políticos, segregando también cuándo estaban a favor o en contra de un determinado tema. Con todo ello, ha creado un algoritmo de aprendizaje capaz producir discursos propios originales.

Kassarnig comienza diciéndole al algoritmo qué tipo de discurso se supone que tiene que escribir, ya sea para los demócratas o republicanos. El algoritmo explora su base de datos y selecciona las palabras o conceptos que más frecuentemente se han utilizado para iniciar el discurso, según seas republicano o demócrata. El algoritmo entonces elige uno de estos conceptos al azar para comenzar su discurso. El algoritmo sabe -se lo han enseñado en su base de datos-, la probabilidad de que aparezca un tema en particular en un discurso, o cuáles son más populares o cuáles han tenido más aceptación entre su parroquia, así que el sistema comienza a predecir qué hubiera dicho un logógrafo humano y lo escribe palabra tras palabra hasta completar el discurso, con unos resultados sorprendentemente buenos.

Si queréis probar, podéis descargaros el código en GitHub: https://github.com/valentin012/conspeech Quizá empezaríamos a oir discursos coherentes. Y si nos siguen sonando todos a lo mismo, por lo menos se le puede echar la culpa al robot.

Con un poquito de #STEM en los partidos, igual nos iba a todos mejor.  Por ejemplo, pongan matemáticos: menos “Juego de Tronos” y más Teoría de Juegos. A lo mejor nos sacaban del atolladero de manera más fundamentada.

Igual notábamos un cambio a mejor en el solar de la política española.

Vía MIT Technology Review

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