Obama, discurso sobre el estado de la Unión: “Se trata de la tecnología”. En España, mientras tanto…

El pasado 12 de enero tuvo lugar el discurso del estado de la Unión en Estados Unidos (lo que viene a ser, salvando las distancias, como nuestro debate sobre el estado de la nación).

¿Y de qué habló? De tecnología. Todos los políticos hablan de “cambio”. La palabra mágica, la eterna promesa: el cambio. Pero Obama es el único que parece haber entendido que todos los cambios, que todo el futuro para la gente y para las naciones viene dado y condicionado por la tecnología.  Ya se trate del futuro del trabajo, de la educación de nuestros niños, de la salud, de los desafíos que nos depara la automatización de los puestos de trabajo, de la transición de los combustibles fósiles a las energías renovables, de afrontar de manera inteligente la amenaza de los terroristas y de la seguridad en internet.., casi todos los aspectos de la vida y la economía estadounidense -y mundial- está tocados de una manera u otra por la tecnología.

El cambio climático, la educación y la tecnología fueron algunos de los temas clave tratados en su discurso, con un énfasis especial en el papel que la tecnología jugará en muchas áreas del gobierno.

How do we make technology work for us, and not against us – especially when it comes to solving urgent challenges like climate change?” Obama habló de forma sustancial sobre el clima y las energías limpias, dejando claro que la energía limpia es el futuro, que es necesario que el petróleo y el carbón sean progresivamente eliminados, y todo ello, gobernando una nación con empresas con fortísimos intereses petroleros.

Obama también se preguntó cómo pueden reavivar ese espíritu de innovación que les hizo grandes para alcanzar sus mayores desafíos. “We’re Thomas Edison and the Wright Brothers and George Washington Carver. We’re Grace Hopper and Katherine Johnson and Sally Ride”.

En cuanto a la educación, Obama hizo referencia a los recientes cambios en la iniciativaNo Child Left Behind”, que citó como punto de partida para los cambios sociales más amplios que generen una mayor igualdad, aunque en esto muchos expertos citan esos cambios como principalmente nominales, a pesar de las buenas intenciones del presidente. Que la educación vuelva a ser la escalera social sigue siendo una de las tareas más arduas.

En cuanto al futuro del trabajo y de los trabajadores, los robots y las inteligencias artificiales están automatizando gran número de puestos de trabajo de los estadounidenses. Dependiendo de cómo Estados Unidos y el mundo respondan a este fenómeno se dará forma al futuro de la fuerza de trabajo a nivel global, sus recursos, y en última instancia, sus conflictos . La promesa de la automatización incrementa la eficiencia en la producción, asegura la eliminación de puestos de trabajo peligrosos y nos libera de tareas monótonas, llegando así al clásico utópico del aumento del tiempo de ocio para todos. Pero la realidad es otra. Lo que estamos viendo en cambio es una creciente disparidad entre los ricos y los pobres que irá cada vez a más. “Technology doesn’t just replace jobs on the assembly line, but any job where work can be automated. As a result, workers have less leverage for a raise. Companies have less loyalty to their communities. And more and more wealth and income is concentrated at the very top.”

¿Qué significa esto para el estadounidense promedio? Nadie lo sabe a ciencia cierta todavía. Tampoco cómo combatirlo. Pero se dan cuenta de que tienen un gran desafío y lo verbalizan, y lo afrontan. Obama parece pensar que un buen comienzo es enseñar a los niños a programar. Sin lugar a dudas el plan aquí es formar a los estudiantes universitarios en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), que son, en la actualidad, el sector de más rápido crecimiento de la economía y es probable que sean puestos de trabajo donde ellos diseñen la automatización en lugar de ser los automatizados.

Hacia el final de su discurso, Obama tuvo duras palabras contra el terrorismo. Estos también son problemas que tienen profundas raíces en la tecnología. Obama no se equivoca cuando señala que el ISIS ha utilizado Internet para envenenar las mentes de las personas, al dominar los medios y reclutar nuevos miembros valiéndose de las redes sociales. Obama no mencionó específicamente el tema de la encriptación de las comunicaciones, o las puertas traseras para labores de contraespionaje, pero de fondo, el tema estuvo presente.

 

¿Y en España, mientras tanto? Que si las rastas los unos, que si el niño de Bescansa los otros… ¡Oh, maravillas de la nueva política y el nuevo parlamentarismo! ¿Cuándo hemos escuchado en España un discurso de investidura de un presidente de gobierno o de un presidente regional abrazando la necesidad de invertir en tecnología? Nunca. ¿Cuándo escucharemos el discurso de investidura de un presidente de gobierno o de un presidente regional nervioso o incluso impertinente ante la necesidad evidente de no perder el tren de la tecnología y de la transformación digital de la administración, de la educación, del trabajo? Visto lo visto en la carrera de San Jerónimo estos últimos días, la respuesta seguirá siendo “nunca” por muchos años más.

 

Vía YouTube

Anuncios