Microsoft invirtiendo en seguridad, quién lo iba a decir…

Como bien dice @joseche_jagg en su post, tras los viles asesinatos cometidos en París, cuesta volver a escribir sobre tecnología y transformación digital cuando a pesar de siglos de ciencia y de conocimiento, todo se esfuma en manos del fanatismo religioso. O del fanatismo, a secas. La civilización desaparece en manos del miedo en un abrir y cerrar de ojos, y te preguntas de qué ha valido todo esto ni qué sentido tiene. No hay más conclusión que una: hay que seguir. Si es la escritura o la vida, escojamos escritura y vida. Sigamos.

Decíamos ayer.., que Microsoft va a abrir su primer centro de ciberdefensa. Los ciberataques pueden venir de cualquier parte, las noticias de empresas hackeadas o de fugas de datos son ya diarias, y tras los sucesos de París, parece cada vez más evidente la necesidad de que empresas, gobiernos y de particulares refuercen sus estrategias y mecanismos de seguridad. Concretamente Microsoft cuenta con 160 millones de registros de clientes comprometidos en lo que va de 2015 y nada menos que 229 días de media necesarios para poder detectar una determinada infección. Por ello, Satya Nadella anunciaba ayer la apertura del primer Centro Operativo de Defensa Cibernética de la compañía. Le van a dedicar un presupuesto de más de mil millones de dólares anuales. Obras son amores.

A la vista de los datos, como decíamos, la necesidad es evidente (y creciente). Pero no deja de resultar curioso en el caso de Microsoft. ¡Quién te ha visto y quién te ve! Hace unos años, trabajar para Microsoft Security era considerado uno de los peores puestos de trabajo en el mundo tecnológico. Decir “seguridad” era decir “linux” y decir Windows era decir “pantallazo azul”. Los productos de Microsoft eran notoriamente fallones, llenos de bugs y vulnerabilidades, y Microsoft era cualquier cosa menos proactiva a la hora de solucionarlo y parchearlo.

Por ejemplo, el gusano Stuxnet, un intento de las agencias de espionaje estadounidenses para infiltrarse y acabar con las instalaciones nucleares de Irán falló por culpa de los errores en los productos de Microsoft. Aquello fue en 2010, y Microsoft no ha solucionado esas vulnerabilidades hasta este año.

Pero a la vista está que Microsoft ha dado un giro radical y se está tomando la seguridad de sus productos y servicios muy en serio. Windows 10, Windows Server y la nube Azure de Microsoft, incluso el reciente anuncio de la creación de un CPD en Alemania para proteger los datos de sus usuarios son buena prueba de ello.

Rectificar es de sabios. Bien por Nadella.

Vía New York Times

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