Israel no está de acuerdo con la UE: la excesiva competencia de operadoras móviles es perjudicial

Cuando las operadoras europeas están lanzando el mensaje de que es conveniente empezar a fusionarse para consolidar el mercado actual, para evitar la excesiva fragmentación y para poder ser una competencia real ante las gigantes norteamericanas, y son los reguladores europeos los que están actuando contra esta pretensión (véase el caso de las reticencias de la UE a la fusión de TeliaSonera y Telenor en Dinamarca hace poco), resulta cuando menos chocante ver un gobierno que se está preguntando si no debería potenciar la fusión de las operadoras ya que están constatando que debido a la caida de los ingresos y las ganancias de las telco se está reduciendo la inversión de las mismas en nuevas redes e infraestructuras, y por tanto, están socavando su capacidad competitiva como sociedad y como país. Ese país y ese gobierno es Israel.

Hace cinco años, la factura de teléfono móvil de una familia media israelí era de 300$. Hoy, una familia de seis personas puede tener todas sus llamadas, mensajes y 10 gigabytes de datos por tan sólo 30$ al mes. La caída de los precios del 90% proviene de las reformas introducidas por el gobierno desde 2011 para impulsar la competencia y detener que un trío de empresas pactaron los precios.

¿Consecuencias? Los consumidores han ganado, a la vista está, pero los operadores están sufriendo: sus beneficios han quedado reducidos a la mínima expresión, los precios de las acciones y los dividendos han caido en picado. La siguiente reacción ha sido que las empresas han dejado de invertir en sus redes. A pesar de ser un líder mundial en tecnología y en innovación, Israel ha caido a las últimas posiciones de entre los países de la OCDE en cuanto a infraestructuras de comunicaciones móviles. Esto repercute, obviamente, en la velocidad media de las redes. A 46 megabits por segundo, Israel está muy por debajo del promedio de la OCDE de los 77, a pesar de ser una de las principales referencias tecnológicas del mundo.

Esto ha empezado a preocupar al gobierno israelí, que ha empezado a reflexionar sobre la conveniencia de permitir la consolidación en el mercado de opedoras móviles. Israel tenía 3 operadoras. Ahora tiene nada menos que 10, y la intención del gobierno es que quedasen reducidas a 4, de forma que permita que los precios suban y que las empresas obtengan más beneficios a cambio de que se comprometan a reinvertir en la infraestructura.

Justo lo contrario de lo que estamos viendo en Europa. Ya veremos qué pasa cuando las operadoras continentales cierren el grifo de la inversión en nuevas redes.

Vía Reuters

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