Adiós HP. Hola HPE. Hola HP Inc.

Es oficial. HP se parte en dos. Hoy, día 2 de noviembre, Meg Whitman hará sonar la campana del New York Stock Exchange para anunciar el nacimiento bursátil de Hewlett-Packard Enterprise (HPE).

Y no es cosa de poco, se trata de partir un gigante. En junio, Meg Whitman decía que “en esta separación, está involucrada una infraestructura de 50.000 servidores, 6 datacenters 2.800 aplicaciones y 75.000 interfaces; ha sido ejecutada en 570 proyectos que han supuesto 172.000 test de integración […] hemos montado una robusta infraestructura híbrida y movido 1.700 aplicaciones a la nube”. Tremendo.

Según los informes presentados ante la comisión de valores norteamericana (SEC)HPE se quedará con el 80% de la plantilla y su portfolio de productos y servicios se extenderá desde los servidores, equipos de almacenamiento y de red hasta el software y los servicios. La facturación estiman que ronde los 53.000 millones de dólares.

Por otro lado, la otra mitad será HP Inc. Se queda con la sigla HPQ con la que cotizará en Wall Street y será titular de la marca histórica. Es decir, la “casa madre” es HP Inc, y la que se escinde y abandona el nido es HPE. Por eso HP Inc mantiene el color azul en su logo, y HPE nace con un recuadro verde como imagen de marca. HPQ se queda con el negocio de PCs y de Impresoras, con bastante menos personal en plantilla, y con un volumen de negocio prácticamente similar al de HPE, unos 55.000 millones de dólares.

Contrariamente a lo que pueda parecer, los analistas les auguran mejor futuro por separado que juntas. Hay mucha literatura sobre las bondades de fusionar dos empresas y de las sinergias de unir estructuras de costes y eliminar redundancias, pero no hay tanto escrito acerca del ejercicio contrario, o sea, la escisión de ramas de negocio.

Hoy veremos qué tal va su debut en bolsa.

Vía CIO

 

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