Aprobada en Francia la vigilancia de los ciudadanos por parte del gobierno

El Big Brother ya es oficialmente legal en Francia. El estado francés podrá espiar a sus ciudadanos.

Si el atentado del 11S contra las Torres Gemelas y el miedo posterior desatado habilitó al gobierno estadounidense a lanzar toda una serie de medidas de vigilancia de sus ciudadanos -el origen de la NSA-, el ataque terrorista a la redacción de Charlie Hebdo ha sido la excusa perfecta del gobierno francés para aprobar la Loi Renseignement (“Ley de información”).

El tribunal constitucional del país galo aprobó ayer una ley que garantizará a los servicios secretos del país el derecho a espiar las comunicaciones telefónicas digitales y móviles de cualquier sospechoso vinculado a una investigación terrorista e instalar cámaras secretas y dispositivos de grabación en viviendas particulares sin solicitar autorización previa de un juez. Las agencias de inteligencia también podrán colocar dispositivos tipo “keylogger” en equipos con teclado para su registro en tiempo real.

No sólo implica a los servicios de inteligencia. Los proveedores de Internet y servicios de telefonía se verán obligados a instalar “cajas negras” que podrán alertar a las autoridades a un comportamiento sospechoso en internet. Las mismas empresas se verán obligadas a entregar información si se le pide. Las grabaciones se conservarán durante un mes, y los metadatos durante cinco años.

En teoría esta vigilancia tiene como objetivo a “sospechosos de terrorismo”, pero lo cierto es que estos métodos capturan todos los datos, sin importar de quién sean. ¿Cómo saber qué hacen con esos datos? ¿Hay que confiar en que sólo se espía a los “sospechosos de terrorismo”?

Amnistía Internacional ha denunciado que el Estado francés se está atribuyendo poderes demasiado amplios y demasiado intrusivos” sin ningún tipo de control judicial. En este mismo sentido se ha manifestado el comité de Derechos Humanos de la ONU, advirtiendo que el proyecto de ley otorga amplios poderes de vigilancia de forma muy intrusiva sobre unos objetivos muy amplios y muy mal definidos“.

Liberté, égalité, fraternité… De la primera, un poquito menos…

Vía NetworkWorld

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