El sentido de la vida, Google tiene la respuesta

Si te preguntas por el sentido de la vida, te recomendaría ver la peli de los Monty Python. Al final de la peli seguirás con la duda, pero al menos te habrás reido. Otra posibilidad es preguntarle a Google. Este es un extracto de una conversación de una persona con una máquina conversacional creada por Google:

Humano: ¿Cuál es el sentido de la vida?

Máquina: Servir a una buena causa.

Humano: ¿Cuál es el sentido de vivir?

Máquina: Vivir para siempre.

Humano: ¿Cuál es el propósito de la existencia?

Máquina: Averiguar qué ocurre cuando llegamos a la Tierra.

Humano: ¿Dónde estás ahora?

Máquina: Estoy en mitad de la nada.

Humano: ¿Cuál es el propósito de morir?

Máquina: Tener vida.

Humano: ¿Cuál es el propósito de ser inteligente?

Máquina: Descubrir qué es.

Suena como el diálogo de una película, pero no lo es. Parece un guión porque la máquina ha aprendido a hablar analizando un montón de diálogos de viejas películas.

Google ha dado los detalles de esta investigación en un paper publicado en Arxiv. A diferencia de otros robots conversacionales que tienen detrás un equipo de ingenieros software que han programado al robot para contestar a ciertas preguntas con determinadas respuestas, los investigadores del Google (Oriol Vinyals and Quoc Le) han creado un sistema que utiliza machine learning en vez de codificación “humana” de las reglas. Es decir, el sistema puede analizar conversaciones existentes -en este caso, diálogos de películas-, y autoaprender a responder.

El sistema replica las redes neurales de nuestro cerebro utilizando vastas redes de ordenadores. Las redes neuronales son un concepto ya conocido en el mundo de la inteligencia artificial, pero es ahora con empresas como Google, Microsoft o Facebook cuando esta idea renace, porque estas compañías tienen la potencia de cómputo necesaria para pasar del modelo teórico a la realidad. De hecho, estos gigantes de internet ya están utilizando redes neuronales para reconocimiento de caras o de objetos en las fotos que enviamos a las redes sociales. Las redes neuronales están detrás del reconocimiento del lenguaje en los teléfonos con Android, por ejemplo.

Cada vez más cerca de que los humanos podamos mantener conversaciones “normales” con las máquinas. No sé si es un futuro brillante o inquietante. Otra recomendación cinéfila, al hilo de todo esto: Chappie.

Vía Xataka

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