Contraespionaje en Sony: vuelta al 1.0

Cuando descubres que tu empresa –Sony– ha sido expuesta y todos sus secretos han sido robados y hechos públicos, ¿cómo seguir trabajando cuando temes que te estén espiano?

Lo primero de todo quizá, aprender la lección. Kevin Mitnick, el que posiblemente sea el hacker más famoso y que ha pisado la cárcel unas cuantas veces por intrusiones en sistemas informáticos, se llevaba las manos a la cabeza cuando veía que la contraseña del CEO de Sony, Michael Lynton, era “sonyml3”, o sea, sony más las inciales de su nombre.., contraseña robusta donde las haya. Mitnick ponía esto como ejemplo de que Sony no ha hecho caso alguno a las mínimas recomendaciones de seguridad, habiendo además tenido varios ataques con anterioridad. Sufren las consecuencias de no haber aprendido nada.

Pero mientras los grandes jefes toman las grandes decisiones, el día a día sigue y los empleados de Sony se sienten vulnerables. ¿Cómo resolverlo? Dando un paso atrás. Como no se fían de la seguridad de los buzones de voz o del email, están optando por ir a hablar las cosas en persona. Para preparar documentos, están rescatando las viejas máquinas de fax y las viejas impresoras. Cualquier método de comunicación no conectada.

No hay mejor sistema antihacking que renunciar al ordenador y volver a la máquina de escribir. Esta fue la conclusión de la KGB tras las filtraciones de Snowden y de la NSA en 2013. Vuelta al bolígrafo, la máquina de escribir y al papel.

Cada medio de comunicación electrónico es vulnerable, hay que privilegiar lo primitivo”. Lo dijo el diputado ruso, pero Nikolai Kovaliov, ex jefe de los servicios secretos para más inri. Diputado tenía que ser…

Vía TechCrunch

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